Acerca de los secretos y el juzgarnos unos a otros.
Si bien es cierto, los seres humanos escondemos penas en el Corazón que no se pueden ver. Es por naturaleza querer esconder sentimientos y penas por temor a ser juzgados por aquellos que nos rodean, los mismos que nos acompañan en el camino de esta jornada terrenal. Nuestro Padre Celestial ha diseñado un plan personalizado, ajustado a cada uno de nosotros. Un plan perfecto e individual justo a nuestra talla y medida, El desea derramar abundantes bendiciones sobre cada uno, siempre y cuando estemos dispuestos a reconocer que por medio de las diferentes situaciones, dolores y desafíos que enfrentamos llegaremos a ser lo que El en su omnisciencia quiere que cada uno llegue a ser. Todos venimos a este mundo con la luz de Cristo. Una luz que nos guía, una conciencia que nos induce a inclinarnos por lo bueno. Creo firmemente que es la forma en que enfrentamos nuestros retos lo que determina el desarrollo de nuestra divinidad. Es natural que seamos tentados a juzgarnos los unos...